08 abril 2009

SNAKE: UNA SOLUCIÓN PARA LA INSEGURIDAD EN SAN ISIDRO

La construcción de un “muro de la seguridad” a la que ha dado rienda suelta el intendente Abel Posse (San Isidro), si no tuviera un tinte de reverenda hijaputez, podría ser considerada para el libro de las soluciones más boludas que se le pueda ocurrir a alguien que se supone tiene dos dedos de frente.

Al pensar en el muro, resulta inevitable la relación con ese otro tristemente célebre paredón, que fuera el de Berlín, o mucho más cerca –pero no por eso menos deleznable- el muro que Israel construyó para aislar a Gaza.

Pero la solución no solo parece boluda, sino que además, es absolutamente inefectiva. Sería mucho más efectivo, fácil e incluso hasta barato, montar sobre la avda. Uruguay, digamos, cada 50/100 metros una serie de esas palmeras bien pitucas de las que hay en los shoppings y parques selectos, y sobre ellas poner un nido de ametralladoras (del tipo de las que tenían los nipones en las películas de la segunda guerra), a la que además se podría dotar de buscadores (esos inmensos reflectores de gran potencia). ¡Ese sí que sería un principio de solución!!!!



• Más allá de las ironías.


Mäs allá de cualquier ironía, nacida de la indignación que siento por esta “iniciativa”, y sin realizar una gran investigación, algo que dejo para cualquier medio con mayor capacidad –aunque seguramente menos interés en hacerlo-, me animo a aportar un dato oficial, que tal vez podría hechar un poco de luz sobre el asunto.

Es obvio, aunque el filósofo De Narváez piense lo contrario, que LA SEGURIDAD NO SE HACE. La seguridad es una consecuencia, como lo es su contrapartida; la inseguridad.

Es una consecuencia clara de la forma en la que nos manejamos como sociedad, de las políticas que desarrollamos para que todos los miembros de una comunidad (que es algo mucho más amplio a un fucking municipio) puedan cubrir sus necesidades elementales. E incluso, otras tal vez un poco más discutible.

Está claro, que el delito nunca desaparecerá, ha existido desde que el inicio de las sociedades, seguramente. Lo que sí es seguro que en tanto y en cuanto la mayoría de los individuos no estén marginados de los beneficios de una vida en sociedad, los índices decrecerán.

El Sr. Posse, ha decidido levantar un muro para “proteger” a los habitantes del territorio bajo su administración (San Isidro), principalmente de sus vecinos de San Fernando, en una primera instancia.

Paradójicamente, Posse, tiene en su municipio radicados –esto es habitando, con domicilio, viviendo allí- a 708* personas que cumplen condenas en libertad. En San Fernando, las personas en las mismas circunstancias son solamente 561*.


Un dato adicional, San Isidro es uno de los pocos municipios en la provincia, que no firmó con el gobierno de la provincia, el convenio de cooperación por el cual, colabora con las tareas de supervisión de los tutelados radicados en su territorio, a cargo del Patronato de Liberados. (*Datos oficiales del Ministerio de Justicia bonaerense)

La lectura de una mente simplista, que piensa que un muro puede contribuir en algo a paliar el problema de la inseguridad, debiera analizar este dato como que en San Isidro hay mas chorros que en San Fernando. O tal vez que son más boludos que en San Fernando, porque los atraparon y condenaron. ¿Cuál será la lectura?

En lo personal, hasta recordé una película de “ciencia ficción”, “Escape de Nueva York”, en la que la ciudad entera fue convertida, por medio de murallas, en un inmenso penal al que van a parar los peores criminales. Y allí dentro, son ellos mismos los que han construido la sociedad a la que pertenecen. Después, claro está, Kurt “Snake” Rusell, entra para rescatar a uno de los buenos que por accidente cayó allí dentro. Está claro, los buenos de un lado, los malos del otro. Los blancos de un lado, los negros del otro. Los católicos de un lado, los judíos del otro (y bueno... los musulmanes del otro). Los hetero de un lado, los putos del otro. Los cumbieros de un lado, los flogers del otro. Y siguen los éxitos...

Las crónicas de hoy, hablaban de “la indignación de los vecinos de San Fernando” que intentaron ir contra la construcción del muro.

Las de mañana, y subsiguientes, debieran hablar de la indignación de la sociedad toda por esta iniciativa, debieran retratar el rechazo público de nuestros políticos –aún de aquellos que creen que el gobierno de turno tiene una deuda pendiente en el tema seguridad-

Lamentablemente, ya me veo escuchando a Lapegüe, con su cara de inocente, relatando desde una supuesta vitrina que lo mantiene esterilizado, comentando como al pasar, este hecho que debiera –si fuéramos una sociedad que en algo crece- el más profundo de los rechazos.


No es ciencia ficción. Lo próximo será llamar a Snake.