15 marzo 2010

MENTIME QUE ME GUSTA

Todos los que han ingresado al periodismo, en algún momento han debido responder la pregunta sobre ¿qué hace que un hecho se convierta en noticia? Y los que no han entrado a esa profesión, pero tan sólo han crecido con un poco de curiosidad, seguramente también lo han hecho.

Esos motivos, los que hacen que un hecho cualquiera se convierta en noticia, pueden ser variados, no es necesario que se cumplan todos e incluso están atravezados por la variable de que un hecho sea noticia para el ámbito local (barrio, municipio) pero no para otro de mayor envergadura (provincia, país, mundo todo).

Por otro lado, se supone, y se espera, que los medios de información, hagan algo tan sencillo como eso: Informar, acercarnos hechos que se convierten en noticias porque cumplen todos, varios o al menos algunos de los requisitos para que así sean considerados.

Si un medio de información, no informa. ¿De qué sirve?.

Luego podremos discutir sobre la “objetividad” con la que se informe. Objetividad que hace ya rato, ha quedado claro que no existe.

En algún momento, los periodistas, pasamos a ser denominados “comunicadores sociales”, “formadores de opinión” en otros. En lo particular, sigo prefiriendo simplemente periodistas, con todos sus errores y aciertos. Más aún, como una especie que pareciera estar en vías de extinción.

Tengo el convencimiento que todo periodista tiene la obligación de informar los hechos que suceden y que son noticia. Es el mismo convencimiento, que no pueden hacerlo desde una objetividad impoluta. Son periodistas, pero humanos al fin.

Lo que no pueden hacer los periodistas, ni los medios informativos (en realidad lo que no deben hacer, porque de hecho poder, pueden y lo hacen), es ocultar la información, o inventarla.

En los tiempos que corren, algunos tenemos el convencimiento de que esto es lo que justamente sucede: desde los medios hegemónicos se oculta información, y se inventa la realidad.

Lo que sucede es que afirmaciones tan temerarias como estas, son difíciles de demostrar, como para lograr hacer repensar la cuestión a quien no lo ve así.

El viernes último, sin embargo, sucedió un hecho noticioso, que fue invisibilizado por casi la totalidad de los medios de información. Es decir, por la totalidad de los medios de información que piensan, opinan y operan contrarios al actual gobierno nacional. Que, en definitiva, son todos los grandes.

El hecho puntual, para que no queden dudas, fue una movilización de personas, que se realizó en la Plaza de Mayo, que reunió a 10.000 personas (en los cálculos más optimistas 15.000), que se manifestaron a favor de la gestión gubernamental, y en contra de la desinformación y subjetividad de los grupos informativos. Es decir, un hecho, que reunió sino todos, una gran cantidad de los elementos que hacen que pueda convertirse en noticia.

Tal vez, no nos demos cuenta de la gravedad de este hecho. No por el hecho en sí, sino porque es la prueba de cómo se está manejando la información. No es un hecho menor –no digo la movilización, que tal vez podría discutirse si lo es o no- que sea tan evidente cómo se oculta la información. Cómo se la invisibiliza porque no se la comparte. Cómo se la oculta a los millones de ciudadanos que se informan a través de esos medios, que además están ligados económicamente.

Estaría bueno recordar en este momento, la campaña de los medios hegemónicos de hace unos meses, cuando la “Ley de Medios”, en la que denunciaban que esta sería la ley “mordaza”, la ley para censurar, la ley para prohibir el acceso a la información.

Estaría bueno, preguntarles a Lapegüe, a Biasatti, a las Dos voces, a Mariano, a don Castro, a Magdalena tempranísimo, a Morales Solá –que me cae peor que Morales y Solá juntos- (la lista podría ser interminable), quién censuró esta noticia.

Para los que no estuvieron ahí, sepan que no hubo un fucking móvil, ni periodista, ni fotógrafo de los multimedios. Es decir, no es que la noticia se cubrió y al momento de editar no hubo espacio o algún otro motivo por el cual dejarla de lado. No amigos, está claro que hubo una directiva de “eso no se cubre”, “esto no pasó”, “esto no existe”… en realidad “de esto, la gente no tiene que enterarse”.

Podría seguir desgranando la bronca que siento ante un hecho que me merece el mayo repudio, pero creo que se entiende la idea. Y si no se entiende hasta acá, no creo que se logre con más palabras.

Se podrá discutir si este hecho es o no otro acto destituyente. Ahora, ¿alguien puede discutir cuál es la diferencia entre ocultar la información y mentir en la que se brinda?

Clarín Miente.