14 marzo 2011

Ktamarca


El Soguín return... o mejor; vuelve, como siempre. Porque siempre vuelve. Aunque muchas veces, muchas voces, pensaron que ya no volvería. Pero no.

Como las olas del mar, más no como los Tsunamis, siempre parece que se va, pero vuelve. Sin aviso, sin poder predecirlo (ahí sí como los Tsunamis), en fin... arranquemos.

El domingo último se largó la carrera electoral del 2011. Arrancó en Catamarca, allá por el NOA, disputando varios cargos electivos detentados en su gran mayoría por una alianza radical, de esas con nombres bien "Cívicos". Facción política que venía gobernando el paisaje “con mil distintos tonos de verde” desde hacía solamente dos décadas.

El escenario planteaba la posibilidad (casi segura para muchos encuestadores y cuadros radicales) de una tercera re re reelección del aún actual gobernador, Brizuela del Moral. Extrañamente los popes del radicalismo –léase Julio Cleto, Ernesto Sanz y Angel Rozas- corrieron a esa provincia, prestos a sacarse la foto del triunfo. Olvidándose sin querer seguramente de su mentado paladar constitucionalista. El mismo que unos días antes, los había hecho poner el grito en el cielo republicano, cuando Diana Conti expresó su deseo –y porqué no tambien el de otros de nosotros- de ver la posibilidad de una re-reXtina.

Nada, de eso, ahora lo importante era llegar lo más rápido posible para estar con la foto del “Cívico” gobernador. Foto que no pudo ser. ¡Qué cagada!

Ernesto “cara de afiche” Sanz, llegó tan cebado, que no dubitó en largar una de esas frases menospreciantes del electorado, señalando que “los catamarqueños no se van a dejar comprar por la billetera” del gobierno nacional.

Pero para desubicados, nada mejor que Luisito Barrionuevo, cuya hermana competía también en la elección en representación del Peronismo Federal, con un resultado que no habilita ni un comentario. El célebre filosofo que acuñara la frase “si dejamo de robar dos años...” manifestó temprano que ibas a sentirse feliz (“muy felíz”) si perdía el Kirchnerismo. Otro que se quedó con las ganas.

No contento con eso, deslizó una crítica abierta al Frente para la Victoria, por incluir entre sus aliados a Ramoncito Saadi. La verdad que da un poco de asquito compartir equipo con Saadi, pero ¡que Barrionuevo, lo critique!, me parece como mucho. A lo sumo, como decía el general, “el rancho se hace con barro y con bosta”

Al que habrá que ver ahora de qué madera está echo, es a Pino, ya que un candidato de su partido, logró la intendencia de Andalgalá, el municipio con gran inserción de minería. Seguramente, el cineasta estará pensando cómo no se le ocurrió presentarse para ese cargo, ya que su ombliguismo manifiesto lo condena a querer ser la estrella en cualquier lugar.

De todas formas, la peor elección, fue la del PRO, que ni siquiera presentó candidato. Un dato que lleva a pensar qué sería de Catamarca en una ficticia presidencia PROcesista, cuando ese sector político, ni siquiera se ha molestado en presentar candidatos para los tres niveles provinciales.

Un misterio amarillo. Ni pío.