04 agosto 2011

ARDE LA CIUDAD…


“Tu equipo volvió a ganar,
te prendieron mil bengalas hoy,
la banda grita tu nombre y ves,
como la popular se va a caer”





• Capítulo I

En los primeros días de julio, previa de la campaña electoral de la Ciudad de Buenos Aires, y luego de una recorrida por el sur de la ciudad, Juan Cabandié (coros) y Amado Boudou (guitarra) se juntaron en Av. La Plata y Rivadavia con La Mancha de Rolando, y subidos a un trailer cantaron, entre otros, el tema “Arde la Ciudad”.

No sería de extrañar, que en cualquier momento, el mono-polio rescatara un video de ese momento y lo pusiera al aire, en alguno de sus programas políticos, que a esta altura vienen incluyendo bloopers y boludeces por el estilo, como el conocido “A dos Voces”.

Titularían algo así como “¿Los candidatos del FPV, se pasaron al PRO?”.


• Capítulo II
Con escasa repercusión en los medios, con menos análisis serios sobre el hecho, y con una típica respuesta PRO (-pagamos a Sadaic, así que la podemos usar-), pasó la noticia sobre que el cantante y compositor de “Arde la Ciudad”, Manuel Quieto, solicitó a Macri que deje de usar su obra para festejar los “reiterados” triunfos electorales amarillos.

Entre algunos de mis compañeros de trabajo, no ha faltado, quien reflexionara ¿Y quién carajo es este pibe para pedir eso? ¿Pero, si este muerto, si no fuera por Macri, el tema no lo escucha ni el loro?

Bueno, para ellos, y para quien no lo sepa, Manuel Quieto, el autor del tema, es sobrino de Roberto Quieto, un militante montonero que fue chupado y permanece “desaparecido” desde 1975.

Como dato adicional, Quieto, ya había solicitado en 2007, anterior triunfo macrista, que no se usara el tema de su autoría como banda de sonido de los festejos. La respuesta del Pro, como ya comenté fue muy sencilla: billetera mata cualquier derecho; nosotros pagamos así que lo usamos.

• Capítulo III
Ahora bien, el tema “Arde la Ciudad”, editado en el disco “Viaje”, que el PRO se ha encargado de popularizar en sus festejos, que Maurixio ha tratado de aprender tan bien como los hits de Queen que pretende entonar en sus shows estupudistas, y con el que los jóvenes militantes de los globos de colores desatan sus festejos quinceañeros, tiene una connotación que todos ellos no parecen conocer. ¿O no quieren?

Casi como una paradoja de ciencia ficción, “Arde la ciudad” refiere a uno de los momentos mas oscuros de nuestra historia reciente, de esa historia que el PRO dice que hay que dejar atrás, y seguir mirando para adelante.

“Arde la Ciudad” trata sobre el mundial de fútbol del ’78, sobre los festejos que estupidizaron y se encargaron de tapar toda la muerte y desolación que el PROceso de reorganización nacional instauraba por esos años, y que signaría a las décadas siguientes.

“Arde la Ciudad”, es un llamado a mirar más allá, a no dejarte engañar… a que “este carnaval, que hoy no te deja dormir, mires donde mires… ella está ahí”.

¿Alguien se preguntó quién está ahí?
¿Será la desolación, la indiferencia, la mentira disfrazada de “no crispación?
¿Será el desprecio por los DD.HH. ó la necesidad de no mirar atrás?

• Epílogo
Tal vez, Manu Quieto se equivoque. Tal vez, no tenga que pedirle, ni exigirle al PRO que deje de usar su canción. Tal vez, y sólo tal vez, debiéramos comenzar a hacerles saber a todos los militantes inflaglobos de colores, que eso que cantan, habla sobre eso que ellos detestan y niegan. Sobre eso que creen que no merece la pena ser recordado, investigado, y mucho menos juzgado. Y si conociendo de lo que habla, la siguen cantando, entonces cantemosla con ellos, porque desde luego que “SON BIENVENIDOS”, a entonar: “Pero tu estrella no está más. Se la llevó la mañana.”

Porque, ¿El PRO llega hasta esa estrofa, no?