08 octubre 2009

COMO EN JUNIO, SI NO GANAN, ES CORRUPCIÓN

En las semanas previas a la última elección nacional importante, todos fuimos testigos de la avalancha de denuncias de fraude. Era seguro el fraude por parte del gobierno nacional. ¿Quién podía dudarlo?. El fraude era un hecho consumado, con el que el oficialismo se iba a alzar con el triunfo de las urnas.

Pero como el oficialismo no tuvo triunfo, obviamente ya nadie se acordó del pronosticado y bajo todo concepto seguro fraude, que la oposición se cansó de denunciar. Claro, la respuesta sencilla es: no pasó porque lo denunciamos...

Vivimos en esta víspera de votación de la ley de Medios Audiovisuales, la misma situación. Los radicales, no se cansan de denunciar que el gobierno ha comprado las voluntades de algunos votos. Que las ha comprado en sentido literal, que ha puesto plata, y demás.

Eso sin contar que crucifican a aquellos que por H o por B acompañan el proyecto de ley, como el caso de los socialistas, o incluso al senador Jenefes, a quien le reprocharon hasta el cansancio haber firmado el dictamen.

Sin embargo, nadie parece preguntarse si es posible que alguien haya “comprado” las voluntades de todos esos legisladores (principalmente radicales) que oponiéndose a este proyecto de ley, se contradicen con lo que han pregonado durante años sobre el tema.

Tampoco nadie cree que los legisladores que son parte del oficialismo, pero que ahora se pintan como “disidentes”, decidan votar en contra de su propio gobierno.

Critican también que el oficialismo cuente un voto Bussista -¿Qué deberían hacer, denunciarlo para que no vote a favor?-. Pero no ven inconveniente en sumar el voto de personajes tanto o más nefastos que el antedicho, como por ej. Méndez, o Ro.Saá.

Así las cosas, la oposición, hace lo único que sabe, que es pintar de corrupto todo aquello sobre lo que no puede torcer el rumbo con las reglas del juego.