18 diciembre 2009

OBAMA DEBE SER UN “V”

La mayoría de los lectores de este blog deben recordar la serie “V, Invasión Extraterrestre”, que se puso al aire en las pantallas de estas pampas allá por 1985.

Nacida como una alegoría del Holocausto y la Alemania nazi (aunque uno se pregunta en qué momento los nazis hicieron pie amigablemente en algún territorio ocupado) ahora las productoras norteamericanas nos envían la remake de “V”, con la “renovada” intención de mostrarnos las consecuencias que podría tener la confianza ciega de la ciudadanía en algunos lideres.

La serie (la vieja y la nueva) comienza con la aparición en los cielos de un enorme ejército de naves espaciales. Los visitantes, unos reptiles que se cubren con formas humanas se presentan como visitantes absolutamente pacíficos, que vienen a ofrecer de manera desinteresada sus avances tecnológicos y culturales.
Órale, esta claro que no faltan humanitos de esos redesconfiados que no le creen mucho a los “V”, que descubren sus verdaderas intenciones, y que organizan “la resistencia”, con los consecuentes resultados de ficción. Es decir, que al final, los buenos ganan, y los malos la pagan.

No hace mucho, también a nivel mundial, tuvimos el estreno de otra remake norteamericana, que muchos compraron (o compramos) aceptando el discurso pacifista y el slogan “podemos hacerlo”.

Pero a esta altura, ya está claro que los “V”, nunca dejarán de ser “V”, y que sus ansias de dominar el mundo, nunca serán dejadas de lado, así su líder se llame Diana, Anna, George u Obama.

Esto no impide que al nuevo líder de los “V”, los humanos lo premiemos con el Nobel de la Paz, aún cuando sus promesas de desmantelar Guantánamo se perdieron en algún pasillo de la nave madre. O al mismo tiempo que ordena un incremento de las fuerzas de ocupación y el recrudecimiento del conflicto en Afganistán.

Tampoco impide que se lo siga mirando como un nuevo modelo que tendrá en cuenta la vida en el patio trasero de “sus” Américas, al tiempo que repudia verbalmente el golpe de estado en Honduras, pero apoya legalmente al gobierno impuesto de manera fraudulenta por los usurpadores del poder popular.

O ahora, cuando siendo casi el principal impedimento para lograr una acuerdo en relación al cambio climático, se siente liviano de cuerpo para decir que "el mundo debe llegar a un acuerdo, aunque sea imperfecto". Imperfecto, en el subtitulado debe leerse como conveniente para su nación.

Y así la lista podría seguir completándose. Como al enviarnos a su representante para América Latina, este señor que dice que estábamos mejor en 1996, y que todo el mundo sale a repudiar de manera casi inocente.

¿No es obvio que Valenzuela, y la gente que él representa estaba mucho mejor en 1996, cuando el Carlo era una especie de “embajador de paz” de los “V”?

• Desafortunado

Leía hoy que las frases de Valenzuela, fueron desafortunadas. ¿Quién puede creerlo?

Las frases de este “V” simplemente fueron sinceras, sólo hay que saber entenderlas. Así como cuando salió a aclarar diciendo que “no necesariamente” piensa lo que expresó públicamente. ¿Necesariamente?

Lo desafortunado, es que no seamos capaces de distinguir.

Lo desafortunado es que no seamos capaces de recordar donde fue que estuvimos y a dónde fue que terminamos gracias al apogeo del neoliberalismo en nuestro país.

Lo desafortunado es que volvamos a creerle a tipos que sabemos que trabajan para los “V”, como los Macri, los De Narváez, los Posse y tantos otros.

Lo desafortunado es que nunca podamos organizar una resistencia seria, y que al final, terminemos convencidos que los finales copados, sólo existen en la ficción.