15 febrero 2010

LA COLISIÓN CÍVICA Y LA ÉTICA RADICAL


Julio Cleto Cobos, así a secas para qué ponerle cargo, catalogó a Elisa Apocalíptica Carrió de “oportunista y especulativa”. Y aunque parezca broma, lo dijo en serio.

Y desde la Colisión no se lo dejaron pasar. En un comunicado salieron a defender a su “presidenta” y cerraron señalando "No puede dejar de sorprender que una persona como el vicepresidente de la Nación utilice el termino oportunista para dirigirse a otros dirigentes".

Más allá de preguntarse uno quien les escribe los comunicados; como para no darse cuenta que más fácil y sencillo que “no puede dejar de sorprender” es decir simplemente “sorprende”. No “puede dejar de sorprender” la ética del Tribunal Nacional de Etica de la UCR, que expulsó “de por vida” de sus filas a Cobos, aunque lo amnistió un año y medio después.

• ¿Que lo qué?

Claro, es que en septiembre de 2007, el Tribunal de Etica de la UCR resolvió que como “el resguardo de la ética en el accionar político es un principio esencial del radicalismo que debe guiar todos los actos de sus afiliados y, con mucha más razón cuando estos ocupan cargos dirigents y se postulan para cargos electivos...”

Esto es así, sigue la resolución “porque un apartamiento de estos principios provoca una situación de anormalidad institucional grave que afecta y pone en riesgo la unidad ideológica y/o política del Partido a nivel nacional...”

Por esos motivos, los resguardos éticos del radicalismo decidieron separar a Cobos de las filas radicales “POR INCONDUCTA Y FALTA DE ETICA”.

Pero como la expulsión pareció poco castigo, se le impuso como “accesoria, la inhabilitación de por vida para ocupar funciona o candidaturas de cualquier índole en nombre de la UCR”.

Si la historia hubiera terminado aquí, uno pensaría que por fin en algún lugar existen parámetros que “se rompen pero no se doblan”.

Pero la historia es sin fin, como en la película para chicos. Un año y medio después, los tres mismos custodios de la ética radical, sin sonrojarse, ni decir “ups, nos equivocamos” resolvieron levantar las sanciones impuestas (“de por vida” ¿se acuerdan?; por “inconducta y falta de ética” ¿se acuerdan?).

Dando fé de que en política todo es posible, nada más bastó decir que Cobos puede volver al partido cuando concluya su cargo en el gobierno.

Como para salvar las papas del fuego, o dicho de otro modo, como para cargarle las culpas al muerto, sirve de fundamento para esta absurda revisión, señalar que “así lo pidiera en su lecho de enfermo el ex presidente Raúl Alfonsín”.

Mientras tanto, Julio Cleto, sigue poniendo su mejor cara de boludo y preguntándose porqué en el gobierno no lo pueden entender.