05 julio 2011

EL DEBATE CON VOZ PROPIA Y BOZAL.


Lo que son las vueltas de los medios. Anoche, en su programa “Con voz propia” (pantalla de América TV), el “gato” Silvestre, se dio el lujo de realizar el “primer y único debate” de la campaña política en Capital Federal, según sus propias palabras. Primero si, único, dudoso, ya que todavía queda por realizarse el que organiza la UBA.

Silvestre, se dio el lujo –o se sacó las ganas- de verduguear a su ex coequiper Madcelo Bonelli, quien días atrás no pudo concretar el debate en su ciclo, por la negativa de Macri, a enfrentarse con Solanas, ante la ausencia de Filmus.

Así en la ocasión, Silvestre puso al aire a Filmus, Solanas y Lopez Murphy, quienes “debatieron” según las reglas acordadas con resultados que lógicamente serán medidos de manera disímil por cada fracción.

Lo cierto –para este espectador- es que más allá de todo, el que mejor solidez mostró, incluso un muy buen humor, fue el bulldog Lopez Murphy. Lejos, muy lejos de coincidir con la propuesta del economista, debe reconocerse que sus respuestas fueron sólidas, que evitó las chicanas para con sus contrincantes y que se “hizo cargo” de lo que es y a quien representa.

Por el lado de Filmus, quedó demostrado una vez más que es incapaz de debatir en la arena política argentina. Que le falta sangre. Que será muy intelectual, muy capaz, y hasta muy pintón, pero que no convence ni un poco. Al menos a los sectores populares.

Por momentos –como cuando le preguntaron sobre la seguridad- se dedicó a pasar la información de lo que ese mismo día hizo la ministra Garré. Es decir, méritos del gobierno nacional, y no lo que él pensaba hacer. Lo mismo con otros tópicos. Su discurso se basó únicamente en la obra del Gobierno Nacional, colgándose de las polleras de Cristina, de una manera como la que no se ha visto ni en el último candidato a gobernador.

No sólo eso, fue incapaz de repeler los ataques que constante e insistentemente le propinó Solanas.

Y solanas… qué decir del hombre árbol.

Desbocado, irrespetuoso, mentiroso, sin poder sostener sus dichos, y cayendo en la risita tonta, las pocas veces que Filmus le pudo contraponer a sus dichos inventados, datos concretos que lo dejaban en evidencia. Sobre el cierre, puso toda la carne al asador, espoleó el caballo y convirtió el debate en un monólogo a los gritos, tratando de imponer sus verdades a los gritos, lejos muy lejos de la altura con la que se ha visto debatir a su compañero de fórmula, el socialista Selzer.

El final, que el cineasta habrá preparado como golpe de efecto, o dejó muy claro el mensaje. Pino se plantó como paladín de la transparencia y anticorrupción, sacó de no se sabe qué bolsillo un bozal, y lo depositó sobre el atril vacío de Mauricio Macri, con la consigna “la solución es reducir la mordida”, del gobierno del PRO. Bien. Le ofreció otros dos bozales a Filmus y L. Murphy, para que en caso de ser gobierno, tambièn reduzcan la mordida. Una chicana esperable. Y se guardó uno también para él, para reducir su mordida ¡Increíble!